text.skipToContent text.skipToNavigation
Mi coche
Búsqueda avanzada

Comprar Sensor/sonda

3.461 Productos
*PVP: Precio de venta al publico

El funcionamiento del sensor de oxígeno de su coche

Todos los automóviles vendidos en Europa, incorporan desde hace más de dos décadas sensores y sondas de oxígeno. Estas sondas forman parte de los sistemas de control de emisiones, siendo su función principal enviar al motor la información necesaria para su gestión. Llamadas por lo general "sondas lambda", fueron introducidas por primera vez por Volvo, con su modelo 240 y fueron desarrolladas por Bosch en 1976. Como en cualquier otro tipo de combustión, un motor de explosión necesita oxígeno. Este y la gasolina, requieren un porcentaje determinado para funcionar sin que reste combustible sin ser quemado. En el caso de la gasolina, aproximadamente los sensores y sondas de oxígeno deberían de detectar una relación 14,7:1, esto es, que por cada centímetro cúbico de oxígeno se quemen 14,7 partes de gasolina. Hablamos de cifras ideales, que en la práctica varían entre 12:1 y 16:1. Cuando queda combustible que no ha sido quemado, denominamos a la mezcla como "mezcla rica" y es nociva para el medio ambiente incrementando la contaminación. En el caso contrario, la mezcla "pobre" producirá un rendimiento deficiente y puede causar daños al motor del vehículo.

¿Por qué es necesario un sensor de oxígeno?

La razón por la cual necesitamos sensores y sondas de oxígeno es precisamente la de poder medir la cantidad de este gas. Como dependiendo de la altitud, la temperatura exterior, del motor o la presión atmosférica su valor es distintos, es necesario que el motor reciba la información adecuada para gestionar correctamente la combustión. Así pues y ubicadas en el tubo de escape, detectan la pobreza o riqueza de las mezclas informando al motor. Cuando estos sensores y sondas de oxígeno fallan, no son capaces de detectar la relación gasolina-combustible del coche que, comienza a funcionar mal. En muchas ocasiones, el vehículo comenzará a mostrar un testigo de fallo motor que deberá ser localizado al realizar la diagnosis electrónica. Es recomendable la revisión de la sonda lambda aproximadamente cada 30.000 kilómetros o cuando se realice una inspección de gases. Aunque hoy en día su duración es mayor que la de los primeros equipos, al ubicarse en el tubo de escape queda sometida a vibraciones, temperaturas elevadas y elementos químicos que pueden provocar su envejecimiento y desgaste prematuro.

Adquira los recambios online cómodamente en su domicilio

En caso de necesitar un recambio para su sonda lambda, en recambios-express.es encontrará siempre el repuesto adecuado. Primeras marcas a precios económicos para que el mantenimiento de su vehículo no suponga ningún tipo de problema.

Feedback